Nora Blues ha publicado su primera novela, Todas las fotos que me hiciste. En ella narra la relación entre Mario y Paula. ¿Podemos decidir a quién amamos? ¿Tenemos el control de nuestro destino?

Nora Blues nació cuando los ochenta tocaban a su fin y desde pequeña creaba historias en su cabeza, que se guardaba para sí misma. Ahora ve la luz su primera novela, Todas las fotos que me hiciste, en la que se adentra en una trama romántica con un trasfondo poco convencional. A veces le cuesta diferenciar entre derecha e izquierda. Le gusta fotografiar arcoíris, aunque todo el mundo lo haga. Reír. El barro. Los animales. Abrazar y que la abracen. Leer. La lluvia. Un buen plato de pasta. La vida. Hablamos con ella para saber más.
Nora, tu novela romántica, Todas las fotos que me hiciste, ha recibido buena crítica. ¿Te esperabas esa respuesta?
La verdad es que la escribí sin pretensiones, era algo que me apetecía hacer. Gustar es un «daño» colateral. ¡Pero bienvenido «daño colateral»!
¿Qué encontraremos en el libro?
Obviamente, encontraremos amor. Encontramos fuerzas opuestas, las del corazón y las de la pasión, que te conducen en una dirección, y las de la lógica, que te frenan o te quieren llevar a otro lugar. Hay quienes han calificado la novela como instalove, pero hay que ver más allá de las etiquetas, y conforme vas leyendo te das cuenta de que no es así, aunque tampoco pasaría nada si lo fuera. En la novela he querido transmitir mucho más que una relación sentimental-sexual y espero haberlo conseguido.
En la contraportada leemos: «Paula acaba de llegar a Madrid para trabajar como becaria en uno de los periódicos más importantes de la ciudad, aunque enseguida descubre que no todo es tan perfecto como había imaginado. Su jefe es detestable, se pasa las horas en el trabajo tecleando la agenda cultural y su mejor amiga está a más de seiscientos kilómetros. Pero justo cuando comienza a aceptar que ese no será el verano de su vida se tropieza con Mario, el dueño de una multinacional dedicada a la fotografía que le hará una propuesta nada convencional». Cuéntanos un poco más.
La historia la narran los dos protagonistas, Paula y Mario. Pero no se repiten acontecimientos, es lineal. Traté de darle dinamismo y que no quieras dejar de leer. Mario puede ser detestable, y de hecho lo es, al principio; no busco que se empatice con él… aunque al final todo da un vuelco y se entienden muchas cosas. Y ella, que puede hacer las estupideces que hace toda persona enamorada, puede sacar de quicio al lector o lectora en algunos momentos, precisamente por esa «ceguera» que provoca estar enamorada. En definitiva, no sé si he conseguido que cuando comiences a leer no quieras parar, pero lo que creo que sí he logrado es que los personajes no dejen indiferente a nadie. Los quieres o los odias, o mejor aún, ambas cosas a la vez.
¿Y tú, los quieres o los odias?
Pues una mezcla de ambas cosas. Si no sientes lo que quieres transmitir, creo que es difícil plasmarlo en palabras.
¿Estás trabajando en una nueva novela?
Estoy escribiendo cosas, pero lo hago por placer. Tal vez alguna adquiera el carácter de novela y la publique.

